domingo, 29 de noviembre de 2009

Me encantaría haberte susurrado al oído la palabra perfecta...pero fué silenciada mucho antes de que estuviese dispuesto a articularla por primera vez, quizás ahora que veo el pasado como una suave y tierna ironía del presente, sea capaz de asumir mis errores, y discernir mi alma, mi verdadera esencia que te reclama, de ese viejo y moribundo ego, heredado de un sinfín de irrealidades neuróticas que no asumen su legado. Me encantaría haber sido más claro desde un principio sin temer hacerte daño...pero no tuve más remedio que aprender que lo que realmente lastima a la humanidad ,es una mútua y colectiva negación de lo somos y sentimos en realidad...y no todos esos miedos absurdos, cuyos males representados pierden consistencia y se vuelven quebradizos una vez reconocemos lo que somos capaces de sentir, hacia y para nosotros.
Por tener miedo a enamorarme reconozco que perdí la cabeza por tí...y magullado de dudas te negué tres veces hasta volver a encontrarte, más no pudo ser...pero ya no importa.
Ahora te miro con una mezcolanza de cariño, admiración y esperanza ,de que aceptes mis ojos como presente, para ver tu valía (en todos los aspectos de la vida, ergo todo éxito que vaticino hayarás en tu camino) ¿Y sabes por qué? Porque nunca me equivoco con las personas y siempre he apostado y apostaré por tí...me tendrás siempre a tu lado custodiando ese tesoro que es tu alma, no escatimaré en gastos para mantener en buenas condiciones al caballo ganador...sí, atrevida comparación...lo sé, pero inmejorable metafora para representar lo lejos que llegarás en la consecución de tus sueños.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Eres tan jodidamente especial...

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Si.

Pupilas que crujen ante una mirada ambigua...que ausente y en la lejanía se escurre ahora en otra dirección...
Fumando ceniza frente a tu altar ...no alcanzo a ver más allá de esa realidad...ahora quebrada...bajo la licencia de una nueva percepción....

....Así como rastrearé el infinito hasta darme cuenta de que ya es demasiado tarde...















¿Cuantas veces he de negarte para volver a encontrarte?


viernes, 28 de noviembre de 2008

Infierno ideal

A veces nos olvidamos de leer la letra pequeña...vendes tu vida por un ideal que quizás pretenda guiarte tan alto que el perder el equilibrio ante la idea de darte cuenta de que no hay marcha atrás sea algo tan cotidiano como esas lágrimas que te ahogan por dentro ante tu negativa de gritarle al mundo quién eres realmente...A veces nos olvidamos de leer la letra pequeña y todo se vuelve tan oscuro tras de tí que donde pisas no vuelve a crecer la hierba...porque no hay sol que haya visto lo suficiente que se atreva a iluminar un pasado incierto...padre de un futuro que se pierde en una infinidad de posibles caminos diferentes...de los cuales solo uno será el elegido para fecundar el vació del que surgirá nuestra propia leyenda personal... Pertenezco a un mundo que no cesa de moverse...360 grados sobre un eje cuya desviación está íntimamente ligada a esa tan desconocida pero familiar realidad que lo mantiene al margen y al mismo tiempo en conexión directa con esa infinidad de mundos colindantes que lo rodean....esa realidad que como fuerza unificadora paradójicamente nos hace vernos reflejados y separa de todas esas almas que como nosotros mueren por sentirse vivas...y muchas veces uno desea con tanta fuerza fundirse en equilibrio con uno de esos mundos que acaba siendo aplastado por esa oscura contrarealidad que las leyes de la física positivista no son capaces de explicar...y desaparecemos a los ojos de los demás...Pero es entonces cuando surge algo muy al margen de todos esos procesos...algo que ni la ciencia, ni la psicología ni ningún chamán pirado sería capaz de explicar...un sentimiento....sí, puede llamarse así, algo que nos impulsa a inmolarnos cegados por nuestro propio fuego interno contra uno de esos mundos ideales...y si las expectativas de ambos mundos vuelan al mismo nivel todo se transforme en un nuevo comienzo para ambos...
Ya no creo en chamanes, ni físicos, ni psiquiatras...y el amor...hasta en su concepción más pura hoy en día parece no valer más que lo que vale su precio en flores...así que quisiera no darle nombre a algo tan sagrado como inexplicable hasta que estás en la frecuencia adecuada...el apego es lo que duele...quizás nada permanezca cuando no estemos presentes...y muchos rumores insinúan que los mundos ideales no existen...¿porque no fundirnos entonces en la utopía de un infierno ideal?!!!!

Quizás tú...